domingo, 21 de enero de 2024

Todos los meses subíamos a pamplona, al médico, a pesarme. Normalmente ibamos los tres, mi madre, mi padre y yo. Una tarde de invierno mi padre decidio seguir por la carretera, no coger la autopista. Tenias la opcion de subir a pamplona por carretera, o por autopista, y se podia tambien elegir tramo. Nosotros siempre ibamos por carretera, para ahorrar.

Una tarde de primavera, subimos solos mi padre y yo. Las cosas todavía funcionaban, yo habia pasado todo el invierno a regimen y habia adelgazado mucho, todavia estaba viva.

Por aquel entonces mi padre conducia un FORD CROSWOL, que era un pepino de coche con un motor de carreras. Ibamos muy rápido, siempre ibamos muy rapido. Antes de llegar a Peralta, de pronto, la guardia civil. Mi padre me miro y yo le dije tira. Piso el acelerador y volamos delante del demonio verde que nos seguia cada vez mas lejos y con las luces sonando y brillando. Una persecucion de pelicula en la que nosotros eramos los malos. Lo mas. Al cruzar el puente de Peralta abandonamos la carretera y subimos por las callejuelas del pueblo dimos un par de vueltas y encaramos la carretera de nuevo justo para ver como el demonio verde pasaba corriendo , luces brillando y sonando, persiguiendo...un fantasma, pues nosotros nos incorporamos tranquilamente a la carretera para seguirlos por detras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 Ese verano tuvo un mes de julio. Ese mes de julio, en aras a mayor consecución de la gloria a través de la penitencia, me pedí irme a un ca...