jueves, 11 de enero de 2024

Hace muy poco tiempo que me he dado cuenta de que engaño. A ver engañarme lo he hecho siempre, a mí y al resto del mundo. Me refiero que cuando pienso en mi anorexia, en realidad solo recuerdo la segunda parte, lo que pasa a partir del ingreso en el siquiatrico. Y eso no puede ser. Porque la anorexia, como se entiende, fue antes, los años de no comer, del frio, de la piel arrasada que se caía, del pelo sin pelo..fueron antes. No los he borrado, los recuerdo. De manera quizás desordenada, hay que darles forma. Empezar por el principio y acabar aquella tarde de septiembre en que mi padre dijo no me la devuelvan hasta que este curada. Yo he pensado muchas veces en ellos, los demás, con consideración. Y nunca lo he hecho para mí. Llegó la hora.

Del internado está bien decir que fue una pesadilla. De aquel primer año, que poco ayudó a mi autoestima, ni a la de Mar Echegoyen ( la encontre cuarenta años despues, es un angel y muy talentosa a su manera). Solo contare que era la asignatura de gimnasia: una mujer de mi pueblo, con traje de falda y tacón medio, acudiá alguna mañana al colegio para impartirnos gimnasia, consistente en hacer el pino y balanza en barra. Ella con su pito y su traje falda chaqueta. Enorme, a esa señora yo no la he visto jamás ni salir de paseo. Nunca he sabido que hacía en el internado dando gimnasia, eso sera muy raro. Y claro, entre la comida y la falta de movimiento aquello solo sirvio para llenar el culo y las tetas de pan con mantequilla. Consecuencia de lo cual, al año siguiente, con diez años, yo era un monstruo, un rotabator. Y para mayor tragedia, me vino la regla, lo cual supuso una catastrofe porque yo no tenia ni idea de que era aquello, pero sirvió para moldear un cuerpo fofo, grande, torpe...lo que es un cuerpo adolescente, pero que entonces ...no sólo no gustaba sino que, al menos en mi entorno, repugnaba. Eso lo sentia yo que me daba cuenta de como me miraban los de mi casa. No tenia donde esconderme con ese cuerpo. No tenia gracia, no era bonita, el pelo grasiento, la cara gorda...aquello pintaba muy mal.

¿Que como estaba yo? pues supongo que fatal, y de aquel verano lo que yo recuerdo, es que todo el mundo comentaba mi estado. Recuerdo que alguien dijo, bueno de frente no esta tan mal, lo malo es de medio lado. Tambien los problemas para comprame ropa, y que mi madre usaba una palabra horrible pollita. Yo era pollita, madre mia, se me tuerce el ceño solo de recordarlo. Y vestirme, era una tragedia. De mas pequeña, bueno, mi madre ha hecho lo que ha considerado adecuado con independencia de si a mi me hacia ilusion o no, como llevar zuecos, que no me dejo nunca, o tirabuzones ( en la comunion me puso dos trenzas enrolladas tipo la dame de elche, que mira luego en la guerra de las galaxias ni tan mal)

Para colmo por aquel entonces los pequeños habian crecido, mi hermano y mi prima, y ella venia tan delgada...( yo he escuchado a mi madre decir, hombre te queda, no como a marta pero te queda, ella es asi,no tiene filtro, que no esta mal, pero carece de todo tipo de empatia, al menos conmigo)

Cuando una tenia la regla, dejaba de ser una niña. Yo no estaba preparada para dejar de ser una niña. En realidad a mi no me han preparado para nada, y no he estado nunca preparada para nada. Pero volviendo a entonces, que tanto cuesta, tengo que pensar para recordar como fueron las cosas.

Quinto de EGB fue el año de la regla, y aquel verano, hasta sexto, el verano de la infamia, del cuerpo a esconder, de mirar a la cria de reojo porque a ver si la va a liar...que pobre niña

Por contra, mi madre era una señora estupendisima, modernisima y guapisisima. Tengo yo una foto de quitar el hipo. Asi que supongo que entre todas las cabezas pensantes de los adultos decidieron que habia de dar curso a los acontencimientos, y creo, puede ser porque no tengo recuero de cuando exactamente, que todo empezo cn sexto de EGB. Os lo cuento ya, considerando que no tengo a quien preguntar, todo aquel entorno se ha esfumado, o simplemente nunca lo hemos hablado. En mi casa, todo se calla.

La regla fue el punto de inflexion en mi existencia, y mi madre no ayudo mucho. Cuando me vino la regla, me dijo ahora ya sabes que tienes que tener cuidado. Yo tenia once años de los de entonces, de los ochenta, no tenia ni idea de que significaba tener cuidado. Sobre como concebir, yo sabia que era cosa de un hombre y una mujer, y que tenian que estar casados porque sino era una cosa gravisima y pecado y te tenias que avengonzar. Pero ni idea de como suceda aquello.  Y como lo iba a saber, si no me lo habi adicho nadie. Por aquel entonces habian entrado tres chicos al colegio, tres. Por suerte, en la otra clase, porque si llegan a ir a mi clase, lo mismo me embarazo¡¡¡

Con once años sangras a borbotones. En invierno se puede sobrellevar, pero en verano...Lo peor es que mi madre decidio que yo no usase compresas, sino unos pañitos de algodon blanco que se movian  todo el rato y fueron mi pesadilla y mi verguenza toda mi adolescencia...toda no, la regla se fue a los doce.

Cualquier mañana tenia que lavarme el uniforme porque se manchaba, o no me daba cuenta y recorria el camino a casa machada...esa es otra cosa que no le voy a perdonar.



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