lunes, 15 de enero de 2024

 Yo odio la palabra regimen, prefiero dieta. Porque a mi me pusieron a regimen, y asi se ha quedado la cosa. Me parece cutre, y no muchas palabras me parecen cutres.

Partimos de que en mi casa, coo mi padre era regordete, no abundaba la comida. Mi madre no tiene mucha imaginacion, ni la quiere. Eramos de borraja y cordero a la plancha. Se murio mi padre rico pero sin poder comer en casa una rodaja de merluza en condiciones.

Se acabaron los macarrones y el arroz a la cubana. Al colegio con un vaso de leche desnatada ( ahora tengo osteoporosis como no) y apañatelas. La hora de la comida en el colegio era una tragedia. Partimos de que aquello era intragable, asi que muchas niñas la tiraban, La metian en bolsas y de ahi al bolsillo del baby y a la papelera.  Yo me uní a ese club, integrado por las niñas que tambien estaban a regimen,  y alguna otra moderna, y mi prima, y compañera de muchos vaivenes. Asi me las apañaba para no comer. Cuando habia legumbre y era por lo menos tres dias, era una tragedia, porque las bolsas no eran suficientes para meter aquello, las batas se marchaban....Pero nos las arreglabamos para no comer. A ver, quede claro, yo no tenia opcion. Porque hubiese comido piedras por aquel entonces, pero no podia ser.Mis padres nunca me preguntaron nada al respecto, tengo que decir.

Como no me gusaba la fruta y en acto de extrema dedicacion mi madre decidio alimentarme de cuajadas. Esa era la merienda. O queso fresco. 

Y ahora os hablare del requeson.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

 Ese verano tuvo un mes de julio. Ese mes de julio, en aras a mayor consecución de la gloria a través de la penitencia, me pedí irme a un ca...